IMPOSIBLE DE DIGERIR.
La cena se enfriaba en la mesa, y el chico sin llegar. Por la ventana, el estridente ruido de un tubo de escape, le alertó. Se asomó rápida. La moto pasó veloz por la calle y se perdió dejando una estela de humo negro y el eco retumbando en la noche desapacible.
Encendió el televisor para solapar el tic-tac del reloj acusador, aunque apenas prestó atención al último telediario; dudaba en si calentar la verdura o esperar a escuchar la llave en la cerradura. Cuando dieron la noticia del accidente, como una autómata tiró la comida helada a la basura.
FIN
CON NOMBRE PROPIO: ISTVAN ORKENY
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*EL CONDUCTOR*
József Pereszlényi, desplazador de materiales, se detuvo con su coche
Wartburg, matrícula
número CO 75-14, junto al Kiosco de periódi...
Hace 4 días

