TODAVÍA ES POSIBLE
Hace ya tiempo que aquí nadie cree en los milagros.
La gran urbe desnaturaliza todo y a todos. Tanta premura por abandonar el terruño, por hacerme un sitio lejos del duro faenar del campo, ¿para qué? El oficio de descargador me rila el cuerpo y el recuerdo de Palmira me machaca el alma. Volveré rico, le dije, espérame.
Me persigue el desconsuelo de su figura adolescente,la mano frágil cortando el aire lánguidamente, empequeñecida a medida que el tren se alejaba.
Hoy vuelvo igual de pobre, aunque más recio. Palmira me espera, me sonríe; ese proyecto de cadera ahora es un poema y, asombrado, descubro que aún se producen prodigios.
FIN
TAF SE MUEVE : FUNDACIÓN MASSAVEU
-
La mañana de primavera, aunque más parecía de pleno verano por el calor,
no nos desanimó para cumplir con la salida cultural del mes. La cita:
Fundación...
Hace 3 días

