TRAPOS SUCIOS
Todo el mundo sabía que era una mujer bala; sus palabras herían, a veces mataban y, sin embargo, su programa alcanzaba las máximas cuotas de audiencia. Siguió defenestrando reputaciones, mutilando vidas y siempre preservando celosamente la suya. La noche que desde el pasado el hombre sin futuro surgió como una sombra, a la mujer bala se le atravesó el proyectil en la garganta y la dejó muda.
FIN
CON NOMBRE PROPIO: MILAGROS SALVADOR
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El martes 14 de abril, Milagros Salvador estará en el Ateneo de Madrid
presentado una ponencia en torno al siglo XVI.
El bagaje literario de Milagros Sa...
Hace 5 días

