JUAN ARTERO, DIRECTOR
Rutinariamente, intercambio sus pulseras identificativas, y ya veo la placa dorada con mi nombre grabado; también la noticia, seguro que mañana los medios de comunicación, ¡menudos son!, airearán el lamentable suceso.
Por error extirpan el apéndice a un paciente de traumatología. “Uno más de la larga lista de irregularidades que se cometen habitualmente en la Clínica Óptima”. Relee satisfecho el titular y la entradilla publicados la semana anterior.
A estas alturas, mejor deberían llamarla “Deplorable”, piensa Artero divertido; después, se enfrasca en repasar el listado de admisiones.
FIN
DESDE DENTRO DE TAF: MARIA BEGOÑA PEÑA Y FEDERICO FAYERMAN
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Presentación del libro "Cada martes, trece."
Y trece son precisamente los componentes del taller en el que se ha
gestados este libro colectivo de relat...
Hace 20 horas


Desgraciadamente real este relato. Saludos.
Ya se sabe, aquí al más inútil le dan una cargo o le hacen ministr@
Javier