LA HORA DE LOS GRILLOS
El aroma a café me despierta. En la penumbra, los objetos se reflejan borrosos en el espejo; también mi imagen marchita. ¿Quién soy?
Negás la realidad, diagnosticó la porteña, psicólogo en un pasado mejor; odiás tu vida, lo que sos.
Puede. Pero, cómo romper la dinámica. Adónde volver.
En el pasillo reptan zapatillas perezosas, oigo bostezos, voces roncas de alcohol y humo. Juro que será la última vez; abandonaré esta casa, bulliciosa a la hora negra de los grillos, sosegada cuando la mano pálida del alba apaga las estrellas.
En la mesilla, los euros golosos me eclipsan la intención. Quizá mañana.
FIN
NUEVA ETAPA
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*NUEVA ETAPA*
A Sara le encantaba pasear por la playa, podía hacerlo durante horas.
Este verano algo había cambiado en ella, eran las primeras vacaci...
Hace 1 día


Me gusta, dice tanto en tan pocas líneas...
Resulta difícil cambiar de vida. Precioso y unas frases de lujo ¡Bien¿
¡Qué bueno Pilar! me gustó una barbaridad.
Un abrazo
Toda una historia, tantas historias, con tan pocas palabras. Muy poético y realista a la vez. Me sorprendes cada vez más.
Geniales esos micros, todos. Son de los de releer y no porque no se entiendan a la primera, sino porque con la segunda lectura se aprecian más los matices del trabajo bien hecho.
LINDO CUENTITO
un camino facil nunca lo es tanto.
un beso
Chelo