UNA CASA DE ENSUEÑO
El pasillo conducía al salón, presidido por el retrato de una bella mujer. Parecía sonreírme, invitarme a mirarla.
Los ventanales se abrían al jardín, tan decadente como el resto del caserón, pero nada justificaba el ridículo precio que pedían.
-El heredero vive en París y quiere liquidarla- aseguró el vendedor.
Todavía dudé al escuchar ruidos en el piso superior. Provenían de uno de los dormitorios; olía a perfume y supe que ella estaba allí. El vendedor también lo percibió y sonrió nervioso.
Extendí un cheque y le despedí para quedarme a solas con mi espectral fantasía.
FIN
Cortito, como todos y enigmático que deje lugar a que el lector se imagine el resto y espere que continúe.
Muy bueno, Pilar, aunque parece más carnal que espectral. Besos.
Es impresionante, la cantidad de anécdotas que se suceden en las casas antiguas, hay en ellas una impregnación positiva o negativa, que no te deja indiferente. Para nuestro protagista la historia comienza.
Un abrazo
Javier
Me encantan las puertas abiertas...