JUSTO CASTIGO
Lo mejor sería ir a por el destornillador- escuchó decir a mamá.
-Las puertas no se abren así como así- gritó papá, y parecía muy enfadado, aporreando en la madera-. Anda, déjate de herramientas y llama a los bomberos, a la policía… Tendrá cara de ángel, pero este crío es un demonio.
¿Mamá estaba llorando? Le dio un poco de pena a Iñaki disgustarla tanto, pero el jarrón era feo, ¡my feo! Y viejo. Y los dragones que tenía pintados le daban susto. Soñaba que querían llevársele volando y morderle.
Iñaki siguió debajo de la cama, jugando con el mechero de papá.
-Como siempre dice que soy un demonio…- rezongó enfurruñado- ¿Y no me ha castigado sin salir de mi habitación? Pues eso.
FIN
Desde luego tiene cara de ángel, y aunque esté vestido de demonio, no creo que llegue la sangre al río. Simpático microrelato y muy apropiado dadas las fechas.
Javier B
¡Vaya niño tan precioso! ¿Será tan travieso como el del texto?
El "pues eso" mola.
¡Pobrecito! con lo precioso y lo rico que es. Menos mal que no sabe leer todavía. Lo peor es darle ideas, sobre todo si son malignas
Iñaki, nuestro precioso niño vestido de demonio esta muy simpático, y el texto muy gracioso. Me gusta.
Iñaqui nos parece muy guapo y por los ojos que tiene de travieso sería capaz de protagonizar un relato corto como el de Pilar; muy descriptivo y con un vocabulario que lo enriquece. Tenemos una escritora muy prolífica.
Besos
Me ha gustado mucho. He de reconocer que me ha dejado entre angustiada y divertida. Espero que él no lo lea hasta los 15 años.